· 

Liderazgo y mentoría

Recientemente pude asistir a una conferencia de la escritora y conferenciante Pilar Jericó. En ella hablaba de las características de un líder, de cómo desarrollar el liderazgo dentro de un equipo y de los beneficios que esto reportaba al equipo y a la empresa.
Yo he tenido muchos jefes pero muy pocos LÍDERES. Cuando alguien de repente “asciende” y empieza a tener personas a su cargo, vemos que no siempre están preparados para llevar un equipo. 
En muchas ocasiones, incluso, estas personas llegan ahí porque su desempeño en su cargo anterior ha sido excelente, pero esto desde luego no garantiza que estés preparado para tirar de un equipo, suelen ser personas muy orientadas a lograr resultados, pero sin idea de cómo dirigir colaboradores. 
En esta tarea no solo tienes que tener conocimientos operativos, tienes que haber trabajado muy bien tu propio talento, entendido como una conjunto de ACCIÓN+COMPROMISO+CAPACIDADES y yo incluiría la ACTITUD, sí la actitud de servicio y de influencia positiva en tu equipo y esto se consigue habiendo trabajado muy bien las emociones, las tuyas  y las de tu equipo. 
Esto por supuesto, no se enseña en las escuelas, las universidades, ni siquiera está recogido dentro de los programas formativos de la mayoría de las empresas enseñar a ser “un buen líder” y sin embargo se sabe  que es lo que mayor impacto tiene en el desarrollo de un equipo y en el salario emocional de los trabajadores. El salario emocional es un concepto que va unido a la comprensión y la empatía. 
Cuando un gran jefe, comprensivo y orientado a las personas, trata de que sus empleados estén a gusto, y formen parte de lo que se ha creado, que disfruten en el trabajo, que haya complicidad, que propongan, creen… esto genera TRABAJADORES FELICES
Los trabajadores felices, tienen ventajas:
- Piensan con mayor creatividad
- Se comunican mejor
- Sus relaciones personales con otros compañeros son mas fructíferas
- Su salud se resiente menos porque su sistema inmunológico esta mas reforzado. La ansiedad baja las defensas. 
Son en definitiva más productivos y están  más comprometidos con la empresa. 
Según Pilar Jericó el TRIANGULO DE ORO DEL LÍDER, se basa en tres pilares, que definen el SER EJEMPLO. 
Porque un líder es un Pigmalión positivo que saca lo mejor de cada trabajador, apoyando y valorando el trabajo individual y de equipo de su gente. 
Lo que los empleados valoran de verdad, es sentirse bien tratados, respetados, estimados y sobre todo… bien dirigidos. 
Pistas para reconocer a un buen líder: 
- El líder orienta a las personas y se preocupa por su bienestar en el trabajo
- Motiva e impulsa
- Defiende a los trabajadores cuando aparecen problemas
- Sabe delegar la tarea correcta al profesional más preparado
- Fomenta el trabajo en equipo
- Se pone objetivos desafiantes, invierte esfuerzos en conseguirlo, y confía en su equipo para que los alcancen
- Tiene empatía es asertivo, se desenvuelve bien en público y es un claro embajador de la inteligencia emocional
- Se adapta a las personas y las circunstancias
- Es creíble y fiable
- Adecua su estilo de liderazgo a las distintas personas, siendo más duro o más permisivo dependiendo de las capacidades y habilidades de sus empleados
- El aquel jefe del que todos o la mayoría hablan bien cuando no está presente 
- No tiene subordinados, tiene seguidores y personas que lo admiran 
Mejorar por tanto la efectividad de quienes ocupan puestos de mando tiene un potencial extraordinario de beneficios. Si la empresa trabaja sistemáticamente con este propósito, repercutirá  en el salario emocional de sus empleados y  en su cuenta de beneficios.
Lo inteligente en estos casos es impulsar la efectividad de los managers. Las personas en los puestos de mando en las compañías, suponen un 10% del personal, siguiendo la regla de Pareto, impactando en ese 10%, estaríamos impactando en el 90% restante. ¡No está mal¡
Aquí se cumple la máxima de ¡Como es arriba es abajo¡ como son los jefes, son los colaboradores, como son los padres son los hijos, como son los profesores son los alumnos…
Aquí es donde interviene la MENTORIA, ¿porqué no aplicar el mentoring para “localizar” lideres en la empresa y retener este talento, haciendo que pase a otra persona?
En este proceso una persona con más experiencia (el mentor), enseña, aconseja, guía y ayuda en el desarrollo profesional a un tutelado. 
Normalmente un líder tendrá un perfil de “consejero” que le hace encajar a la perfección en este tipo de herramienta ¿porqué no utilizarlo? 
El mentoring debe ser incorporado en estos casos como parte de la estrategia de la empresa. Su aplicación beneficia a la empresa porque el personal se siente más positivo, participativo e integrado, aumenta la productividad, el rendimiento y la motivación del personal, favorece el clima organizacional, se forma en habilidades técnicas y directivas, se optimiza la selección y desarrollo de nuevos talentos, se recluta a personal con alto potencial y niveles de competencia, entre otros. ¿Qué mas podemos pedir? Esto sin contar que implantar un programa de mentoring es mucho más económico que un programa formativo y su incorporación al puesto de trabajo más fácil de medir.
Si implementas un plan de mentoring, tus empleados te agradecerán la preocupación que tienes por ellos y crearás la fidelidad de ellos hacia tu compañía porque la empresa estará demostrando que se preocupa por el desarrollo profesional de sus trabajadores. 

 

Escribir comentario

Comentarios: 0